Desarrollo de carrera como enfoque educativo:
Ante los desafíos que supone el actual contexto laboral, el planteamiento educativo del desarrollo de carrera y la noción de aprendizaje a lo largo de la vida entregan un valioso marco de entendimiento y acción a las instituciones de educación superior. El desarrollo de carrera es un proceso de constante construcción personal, donde estudiantes y egresados/as son agentes de sus proyectos de vida y se encuentran en una constante búsqueda y desarrollo de habilidades para desenvolverse de manera exitosa en el trabajo y en la sociedad.
El desarrollo de trabajos precarios y un escenario de competitividad cambiante e incierto siguen siendo fenómenos problemáticos para la calidad de vida de las personas trabajadoras y la productividad de las empresas. Esto ha generado oportunidades diversas y flexibles de desarrollo laboral, no exentas de dificultades. Existen barreras y obstáculos que limitan el acceso y el desarrollo laboral, siendo las personas con discapacidad y las mujeres algunos de los sectores más afectados. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la tasa de desocupación juvenil se considera «preocupante», tres veces mayor que la de las personas adultas, siendo las mujeres las más expuestas al empleo informal en más del 75 % de los países de Latinoamérica.
En Chile, la Encuesta Nacional de Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) indicó que la participación femenina alcanzó un 52,6 % en el trimestre octubre-diciembre 2023, mientras que la masculina un 71,0 %, con una brecha de 19,3 puntos porcentuales en desmedro femenino. Además, se anticipan cambios (sea transformación y/o desaparición) en el 34% de los puestos de trabajo, los que en su mayoría son ocupados por las personas más vulnerables.
En este escenario, las instituciones de educación superior han decidido en base a evidencias que, adoptar un enfoque de desarrollo de carrera y, en particular, incorporar la orientación profesional dentro de los procesos formativos, ayuda a la promoción de la inclusión y la justicia social reconociendo las barreras para la participación y apoyando el desarrollo de competencias para aquellos grupos en desventaja.